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sábado, 29 de diciembre de 2012

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Qué horror cuando se junta el hambre con las ganas de comer.
Se llama la Ley de un tal Murphy, aquella que da por saco en cuanto puede, aquella que hace que desees echarte a dormir y esperar a que cuando amanezca sea otro día, y distinto, y mejor.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Lo que me parezca.

- No creo que estés en tus cabales... Fue algo tan premeditado y tan astuto que no puedes ser alguien normal.

La sala era oscura, húmeda, y en el aire se masticaba la tensión.

- ¿Quién dice que yo sólo me dejé llevar por lo que sentía? Es la típica excusa de crimen pasional, ¿no? O de una loca celosa que se movía por el odio y decidió acabar con todo.
- No te servirá de nada. La maldad es una enfermedad que nadie sabe curar, pero lo tuyo es enfermizo, Sora, la carcajada después de ver a Víctor volar en pedazos hizo que todo el mundo se volviera hacia a ti. Lo jodido es que tienes es maldita apariencia de no haber roto un plato en tu vida, "¡vaya! una demente que se ríe al ver algo explotar." Y así es como te excusaste ante el mundo.
- Querido amigo, lo hice tan bien que hasta el psicólogo que tendrás que visitar después de esto dudará de si soy o no una demente... siempre que me parezca conveniente salir de aquí, recuerda quién soy.

Silencio. Los ojos claros y cansados de ambos se miraban intensamente mientras el silencio era el señor de todo. Los nudillos del chico eran cada vez más blancos por la furia.
- Él te amaba. ¿Qué harías conmigo entonces,  que te mataría con mis propias manos?

Esa sonrisa, dulce y con luz propia, apareció con delicadeza en la cara de Sora.
- Lo mismo que hice con él: lo que me parezca.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Hasta ellos te traicionan.

No puedes creer ni en tu propia mente, te juega malas pasadas recreándose en tus deseos, esos que despierto no quieres nombrar, porque las manos sudan y el latido se acelera.
Sentirme tranquila, casi no siendo consciente de que lo que estás viviendo no es real, sentir que cada uno de mis músculos está tejido con felicidad, y todo gracias a quien me coge la mano en esa tarde típica de otoño, en un lugar desconocido pero con el atractivo de ser mi hogar. Y el suyo. Porque quien me coge de la mano por fin tiene su propio rostro, su propio olor, no es esa figura que me acompaña sin identidad alguna, esa mancha con calor que me seguía  a todas partes y esa estúpida sensación de que ese algo no era nada.
Tenía nombres y apellidos, ¿alegría? ¿terror? Un saco enorme que pesaba toneladas caía de pronto sobre mi cabeza, ¿de qué puñetas hay que vaciar ese saco ahora? ¿A cuál de las voces hay que asesinar a sangre fría, a la que dice que me deje llevar o a la que me dice que no me vuelva a ilusionar con algo de lo que no estoy segura, de algo que tiene que ver con ese puto futuro que nadie conoce?
Debo reconocer que ese jodido futuro es el amigo que me lleva al morbo por conocerle pero que está siempre tan escondido en su juego de secretos que nunca quiero tener cuentas con él nada más que para quedadas que no tienen nada que ver con lo fortuito.

Cuando consigo quitarme esa felicidad por lo que no es real con el despertador, lo primero que se me pasa por la cabeza es un odio inconcebible, ¿qué ha hecho conmigo? Se me vuelven a tambalear mis esquemas de no desear nada que esté más lejano de lo que pueda controlar.
Quién eres tú para hacer que se disparen los sentidos en un jodido sueño. 


martes, 27 de noviembre de 2012

Nota mental.

Nota mental de hoy:

hacerte temblar como no hacías desde hace tiempo.

masticar el placer que escupe cada poro de tu piel.

caer rendida por dártelo todo.

seguir anotando reglas para no cumplirlas.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Un juego.

Te propongo un juego.
El juego consiste en que no hay reglas, todo es posible pero sin que nadie se entere. solo tú y yo.
La noche tiene unas horas, indiscutible, pero te contaré un secreto, entre tú y yo: como todo en esta jodida vida, hasta el tiempo es relativo. 
Seamos esta noches magos en este mundo, dominemos por una noche el arte de lo eterno, de lo que nunca termina, poniendo fin al tiempo sólo para descansar.

Un escenario cómodo, perfecto. En ningún sitio mejor que entre las sábanas, pero en esta ocasión quiero que sea tu piel quien me envuelva y arranque todo lo que no sea ferviente calor en cada poro de mi piel. Y todo por tu culpa.

No hay reglas, sólo sabremos tú y yo lo que ocurre, sólo jugaremos nosotros dos a ese juego que se ve como algo prohibido, pero que cualquiera que tenga los pies puestos en el mismo suelo que nosotros pierde la cabeza.
Seguiremos la regla de la no cordura, las que creemos nosotros, con tal de hacer que lo racional brille por su ausencia, que nuestras palabras sean susurros cálidos, y respirar sea para grabar a fuego el aroma de algo que es real, aunque estemos jugando a ser unos magos, y pasar así una noche eterna.


Daría lo que fuera por ser una bruja esta misma noche.

Qué tiene que ver.

Qué tiene una copa
que ver en un sueño.
Una mentira a esas horas
de hacer todo posible y volar.

Sin sentido, mariposas
inundan estas calles.
El miedo tiñe esas horas
de locuras, oscuridad y azar.

Todo en blanco y negro, 
los colores huyen al lugar 
donde mis pesadillas yacen
y con su sonrisa me mirarán.

Qué estupidez el ir allí,
Pero en algo me equivoco.
Parece casi impensable 
El milagro de despertar.

El mundo imaginario, una guerra.
Las mariposas negras con filas alas
cortan el aire, la luz y traen la pena.
La copa rota tu voz envenena.

Grita y corre, nadie te oirá.
Tu llanto quiebra a todo mi ser.
Recuerdo tus ojos sin brillo en mi mente.
La vida queda lejos de este lugar.

Quién diría que ni en los sueños
seguro puedes estar.

- Despierta, respira y dime.
¿Qué tanto te ha incomodado?

- Todo se volvía negro
y desaparecía lo que he amado.

- Toma mi mano y atiende.
¿Crees que algo se ha ido?

- Casi me muero de miedo.
Por un momento, te había perdido.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Al final todo pasa.

Frío, pero todo sobra.
Todos dicen que no hay mal que por bien no venga, como siempre, no se debe generalizar, quien parece insignificante te puede tirar tus teorías de habladurías de viejos en tus propias narices.

Ni caminando haciendo estúpidos círculos en la habitación. Todo estorba. 
Una parada en seco, y las alas cayeron por su propio peso. Qué sentido tiene darles uso, cuando llegas allí arriba lo único que puedes hacer es caer, porque ya no hay aire con el que respirar.

Un escalofrío, las gotas de sudor se mezclan con esas lágrimas oscuras. 
Ya en el suelo, sólo queda recogerlas y guardarlas para cuando sea seguro que el vuelo será estable, constante y sin muchos cambios en el viaje.

Al final todo se calma. Al final todo pasa.


sábado, 3 de noviembre de 2012

Thin line.

Cada noche dibujaban las líneas más finas y flexibles que existen, pero siempre acunando a los buenos recuerdos. A esta le llaman sonrisa.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Lie.


Toda su existencia era una duda. La peor era que nunca sabías cuándo, ni cómo, ni por qué iría a por ti. El terror de nuestra historia es que nunca era menester el hecho de la muerte... excepto para él.


miércoles, 31 de octubre de 2012

Un sueño.

Como siempre, a su izquierda, mientras ella le ahogaba con su perfume de maldad. Siempre estaba allí, con la venda alrededor de sus ojos, tejida con sus propias mentiras, tan suave que él nunca se daba cuenta de nada de lo que ocurría. Siempre, tan insoportable, tan ridículo que llegaba a ser gracioso.
A su merced, ella le guiaba hacia el precipicio de su ceguera. Pero él seguí sonriendo, y después de un beso lento y lleno de veneno, paralizado quedó, y cayó.


Se despertó casi sin poder respirar.
- ¿Sora? Cariño, ¿estás bien?
Esa estúpida cara. Pero si no se despertaba con su olor, se volvía loca. 
- Sí, no te preocupes, he tenido una pesadilla horrible.
- Seguro que era algo de Sole, esta perra... 
- No, esta vez no, he soñado que te caías por un sitio muy alto y oscuro, y no podía cogerte, ha sido una sensación horrible..
- Oh.. ven aquí, anda.

Se acercó hacia su pecho y se volvieron a acostar, todavía la noche dominaba esa pequeña parte del mundo, pero sus ojos brillaban de malicia: qué fácil era engañar a alguien así. Y siguió durmiendo con su mejor sonrisa.



domingo, 21 de octubre de 2012

Two ways.



Una misma situación pueden llevar a cabo dos mundos totalmente a parte el uno del otro. Desde la melodía que se queda y se repite una y otra vez en tu cabeza hasta la forma de hacer y ver la vida.
Todo es posible. Pero sin una sonrisa que anime a los que lloran por quien tendría que hundirse en la miseria por las noticias... Como se suele decir: quien tiene el marrón tiene la solución. Llama especialmente la atención que son ellos quienes después de decirnos lo que hay, con lo que hay que vivir, en lo que le tenemos que acompañar, inmediatamente les siga una sonrisa de consuelo, ¿Consuelo? Ellos a nosotros, una palmadita y un "Todo irá bien". Tan serenos cuando estás a punto de inundar la habitación con las lágrimas.

Para las que llevan el pañuelo rosa, para los que comparten ese peso, el que está a la orden del día, el que es a veces incluso un motivo de mofa y burla, el que para algunos siguen siendo su nombre la palabra imposible de pronunciar,.. gracias por ser un ejemplo

jueves, 18 de octubre de 2012

Settle Down

Vestido corto, tacones altos y la estima por las nubes.
Esta noche es suya, los hombros marcando el ritmo de la música mientras sus manos y sus pies juegan a hacer extraños contratiempos, a cuál más complicado.
La melena ondea con el poco aire que hay en el local, hay tanta gente que se consumirá después de las segunda canción, pero se quedarán tan ensimismados que ni lo notarán, seguirán el movimiento de esos largos dedos señalando al público en cada agudo.
Sencilla, rompedora, se acompaña de su voz. Si cierras los ojos te regala un viaje gratis hacia sus sentimientos, el museo de sus expresiones, el arte intangible, es el sonido tan sencillo como los golpes de batería, simples pero en el momento justo, perfectos.

Y así, con el reflejo de lo que pasa en su interior esparcido por la sala de concierto, pasa una noche, y otra, y otra... Siempre sencilla y acompañada de lo que más le caracterizaba, a parte de su vestido corto y sus tacones... su voz.

lunes, 15 de octubre de 2012

Comentarios cortos e inflamables. Explosivos y dulces.

Te hacen llorar, de duda, de alegría (¿?), de una contradicción enorme en tu mente, en parte quieres que sea cierto pero te da miedo esperar que algún día se cumpla, o que sea un mero comentario, pasajero, una ilusión demasiado increíble como para tenerla en cuenta.

Aquí el problema de siempre, reconocer si lo que estás pisando es el suelo o es una sólida nube en lo alto.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Caer.

Cae.
Se levanta.
O eso creía ella.

La música le explicaba que el mundo no era horrible y mugriento, que debajo de todo lo negro siempre hay algo sólido y hermoso, el sostén de todo. 
Pero ella nunca encontraba ese suelo.. caía entre la negrura, al vacío, sin saber cuándo iba a terminar. De vez en cuando, un respiro y la pausa llegaba, pero sabía que el viaje con parada en lo más bajo todavía no había terminado.

Entre todo eso, una cúpula escondida se encontraba entre el espesor de lo que le aprisionaba. Hacía un momento en el que se sentía como Alicia, ahora seguramente le tocara merienda con las tazas rotas de Sombrerero Loco vestido de etiqueta con su curiosa fracción.
Y entró. Quizás no era el momento, pero algo nuevo era, y después de tanta caída algo de suelo quería pisar. Sentirse pesada, consciente de lo que estaba haciendo sin que fuera el azar quien la dirigiera hacia ese lejano destino, sentirse viva.

Y cuando entró, no vio más que maravillas. Quizá fueran locuras. Debían serlo, pero los ojos se iluminaron después de mucho tiempo, se aseguró de que el suelo era firme y se quedó allí, expectante, esperando a un no se sabe el qué, o caer al vacío de nuevo en cualquier momento o quedarse allí para siempre..


domingo, 7 de octubre de 2012

Dos palabras. Cinco letras. Una pausa que le da sentido. El aire parece que se ha encogido como acaba de hacer todo mi ser. El aire vuelve a mí, me llena como la idea de saber que siento lo mismo pero es algo tan real que no sé decirlo con palabras. Es sencillo, son dos palabras, cinco letras, una pausa. Pero nada es lo que parece, las palabras, como se suele decir, se quedan cortas, son inútiles. Con mi aliento y una noche entera habrá manera de grabar esa idea bajo tu piel.

Sesión 07/10/12

Como el blog también tiene el fin de ser una herramienta pera difundir mi trabajo... aquí os dejo mi media hora de egolatría de pega y mi pasión por los colores.
Espero que os guste :)





Una reflexión a lo Tumblr.

Esa guerra interna y silenciosa (en la que casi participo) que existe entre la multitud femenina joven hoy en día.. La de quién es la más radical y quién se parece más a las fotos de Tumblr.
Ese ímpetu por tener el pelo más llamativo y a lo loco (que conste que siempre en una peluquería profesional, donde los cortes son únicos e irrepetibles para cada moza), es un fenómeno que me llama muchísimo la atención.

Para aquellas que como yo hasta hace relativamente poco, buscaba tener algo tan inútil y superficial que un pelo "especial", os digo que somos muchas cabezas y muchos pelos en muy poco espacio. Sin ánimo de ofender... se puede decir que quien no tiene mucho más que pájaros en la cabeza, se entretiene en adornarla. Ni muchos menos es algo que se pueda generalizar, tampoco digo que yo haya estado incluida en este grupo. Pero os digo desde fuera que al final de casi todo uno se harta. De lo que no... es de lo que verdaderamente deberíamos ocupar nuestra cabeza, como al final a la larga hacemos, pero os aseguro que algo tan superficial va a ser de lo primero que caiga.


viernes, 5 de octubre de 2012

Un día.

Le daba gracias por un día más. No era capaz de pensar en que las gracias se daban por cada segundo que pasaba frente a ella, regalando recuerdos nuevos, dejando marca en cada rincón de su ser, siendo su amigo, su compañero en el camino, un ser al que adorar y amar incondicionalmente. Alguien con quien todo era sencillo y odiosamente increíble, tanto que no parecía real ni posible. 

Y esperar algo tan estúpido como llegar a su cama y dejar todo el olor que se pueda para sentirte especial...
"Mis manos se sienten solas cuando no tienen el recuerdo de tu cuerpo."

miércoles, 3 de octubre de 2012

Hagamos lo que hay que hacer.

Hagamos silencio por aquellos que callan, por aquellos que aman sin saber a quién.
Hagamos un ruego por aquellos que engañan, por aquellos que dañan sin dar un por qué.
Hagamos un grito unidos por las razones que nadie debe saber.
Hagamos un pacto de paz con quien nos hizo perder.
Hagamos por no perder las oportunidades que la vida nos maquilla.
Hagamos un plan para vivir nosotros la vida, y que no sea ella quien nos dirija.
Hagamos del orgullo honor para sacar esas astillas que forman parte de nosotros.
Hagamos de la vida un teatro y que el público lágrimas de alegría tenga en los ojos.
Hagamos de nuestra mente algo sencillo, volvamos a ser niños.
Hagamos de la suerte nuestra compañera, y aprendamos a tejer sus hilos.

Hagamos del fin de todo algo dulce...

martes, 25 de septiembre de 2012

Todos ignoramos lo que nos duele. Ese polvo que queda después de la tormenta que cubre con una fina capa todo nuestro ser, algunos lo llaman orgullo, hace que no queramos escuchar lo que nuestra razón dicta. Pero hay una minoría que va acumulando tal cantidad de orgullo no en contra de su voluntad que, un día, este se une al dolor, el tejado, quien culmina nuestra obsesión de no decir que algo se pudre en nuestro interior.
Como en todo, para cada persona esto es un mundo totalmente distinto aunque las pautas generales sean las mismas. Para unos esto es momentáneo, un segundo en el que explotas y la tormenta llega para llevárselo todo y empezar de cero, o bien... se va pudriendo lentamente en nuestro interior, casi sin darnos cuenta...
Puede llegar a ser enfermizo, u obsesivo, terrible. Es la mejor forma que tengo de explicaros qué fue lo que pudo llevar a Sora a hacer tal cosa, si es que lo que hizo atiende a razones de algún tipo. 

Los días pasaban. Los años con ellos. Todo seguía igual que cuando dijeron lo que ya sabían. Pero seguían siendo un misterio para ellos mismos, como toda mente astuta, nuestra adorable amiga guardaba siempre un as en la manga.


  - Cariño, ¿has visto mi camisa? ¡Ay que ver! El primer día y ya voy con la hora en los talones...

  - Eres un desastre. Pero te aprecio, ¿de acuerdo? 
Y allí estaba. Como siempre, tenía solución para todo. Era perfecta. Antes de que surgiera el más mínimo problema, allí estaba ella, todo solucionado,  en el final del pasillo con una mano en la cadera y la otra haciendo círculos con la camisa mientras esperaba su recompensa.
  - Eres increíble, ¿lo sabías? -un beso, un instante.
  - ¡Corre! Tienes diez minutos para llegar.
Cogió el maletín, repasó a Sora con la mirada anonadado mientras recordaba la noche anterior y salió corriendo de casa hacia su primer día de trabajo.
  - ¡Víctor!
  - Sora... Llego tarde..
  - Te quiero -y esa sonrisa, esa maldita sonrisa, le dejó sin respiración-. ¡Suerte!

Víctor era un chico sencillo. Joven, recién pasados los veinte, y su vida se centraba en hacer feliz a Sora. Lo organizó todo para buscar un trabajo y poder pagar el piso y poder compartir un trocito de su vida con la persona con la que no dormía pero le hacía soñar. Eso le bastaba para seguir adelante y haber llegado hasta donde estaba, en un coche de tercera mano de camino a esa oficina donde trabajaría de informático. Esa mañana, mientras miraba de reojo el reloj, supo que eso era lo que él quería. Ya os he dicho que era un chico sencillo. Con volver a casa y descansar sobre su pecho, él era el chico más feliz de la ciudad.



lunes, 24 de septiembre de 2012

¿SABÉIS? Hay cosas que no se pueden explicar, son tan complicadas que al final llegas a la conclusión de que deben de ser más simples de lo que aparentan.
Hay gente en nuestro camino que son verdaderos tesoros. Normalmente, los mejores son aquellos que encuentras sin querer, de casualidad, y que dejan un gran peso en tu paseo, si no se convierte en un pilar de tus cimientos.
Os puedo decir, desde mi humilde experiencia, que en estos días, al sentarme junto a la ventana y ver cómo las nubes se moldean con el viento, mi mente se va lejos de esas cuatro paredes. Siempre se van junto a las personas que más necesito, por muy raro que suene, por muy lejos que estén.

Y así pasan mis días. 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Las apariencias engañan.

Algo tan gratuito como una sonrisa. La mejor de todas, la de una pequeña princesa que se viste de lo que digas y te exija que le digas lo guapa que estás.
Y que la sonrisa te dure un día, y otro, y otro...


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Para conocer el pánico no hacen falta ni muecas diabólicas ni fantasmas que te pisen los talones. Sólo hace falta quedarte solo contigo mismo. Y ahí le verás se verdadera cara.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Comenzaron a la entrada de un suave otoño, el tiempo favorito de nuestra chica. Lo que llamaba la falsa belleza, la belleza muerta. Una parte del mundo se teñía de esos ardientes colores producto de todas esas hojas marchitas, y caían mecidas por el viento.
Se conocieron y no se llegaron a acordar nunca de en qué momento se produjo ese encuentro, sólo que de pronto la obsesión de ambos al salir de clase era encontrarse en la esquina de la peluquería para ir los dos de la mano a casa, mucho antes de que se les pudiera llamar pareja.
Él se perdía en sus ojos, en su forma de hablar, en ella. Pero no quería que ella lo supiera, dicen que las chicas se ahuyentan con un suspiro, quería que fuera perfecto, y así lo hizo. Él se llamaba Víctor.
Ella.. Nadie sabe verdaderamente el objetivo de esa chica. Parecía tan normal... Como hemos dicho antes, era un experta en parecer lo que no era. Y bien, lo que se veía desde el resto del mundo era una chica que se sonrojaba cada vez que le rozaba la mejilla contra la de Víctor, Sora parecía tan normal... Nuestra pequeña maestra de las mentiras.
- Esto... ¿Sora?
- ¿Sí, Víctor?
- Tengo algo que dec...-un dedo en sus labios silenció la frase.
- Ya sé que es eso que tienes que decir. Lo sé.
Esa maldita sonrisa, el olor a caramelo que sólo notabas cuando se acercaba para despedirse. Esa vez se despidió de su amiga Sora. Se encontró con un sueño. Con un final de pesadilla.


sábado, 15 de septiembre de 2012

Fue una historia de amor como otra cualquiera, de lo más corriente, nada le hacía especial. Un chico, una chica, follaban como si la noche nunca acabaran, cuando acababan dejaban el último aliento para hacer el amor, y entre tanto y tanto, contaban idioteces entre risas y algún suspiro.
Como dije, nada del otro mundo. Ni baladas que se parecieran a su relación, ni llantos, ni celos, ni halagos innecesarios... simplemente había un detalle: ella era el horror en persona.
Dicen que no cabe el mal en una mirada bonita, tanto mal bajo esos ojos dulces y esa sonrisa, sicen que llevaban casi a la locura, dicen que parecía la inocencia más sincera...
Pero era una auténtica experta en parecer lo que no era.

viernes, 14 de septiembre de 2012

jueves, 13 de septiembre de 2012

No es el hecho de encontrarte un "Buenos días, princesa." cuando las pestañas casi ni se despegan. Es tener la satisfacción de saber que hay alguien que se acuerda de ti cada mañana al despertar.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sigue gritando. Sigue mintiendo. Sigue haciendo daño. Lo único que conseguirás con tanta mierda será formar un tapón en mis oídos. Ánimo, viejo. Pero a más grites, menos oiré.

Buena suerte.


Diario de una ingrata sin lugar.
Una pareja llena. Los amigos completan. Ambos imprescindibles. En yuxtaposición. 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Lo que éramos.


Recuerdo cuando todo se resolvía tapándonos con la sábana hasta la nariz esperando a que algo saliera de debajo de la cama o visitara nuestra habitación esa noche, como en esas películas que ponen en la televisión, que tanto le gusta a la gente. Esperábamos que cualquier cosa ocurriera, puesto que estábamos seguros de que el final, pasara lo que pasara, sería feliz, si no fuera así no veríamos esas películas en la caja tonta. A todo el mundo le gusta eso.
Recuerdo cuando cogernos la mano no significaba nada, sólo que me llevarías a esos mundos de plástico y colores, donde nos ganábamos el trono y recorríamos esos mundos enteros, cuando no importaba que se viera lo que había debajo de mi falda, ni te importaba.

Recuerdo lo sencillo que era no jugar a nada, reíamos hasta que dolía. Los coloretes en esos días se calmaban cuando la lluvia nos acompañaba en la carrera diaria de tu casa a la mía, se sentía tan sola que se mezclaba con nuestras lágrimas de alegría, deseando ver la cara de mamá cuando abría la puerta y nos encontraba, como siempre, de la mano, riendo como si se nos fuera la vida en ello, empapados, pero felices.

Ha pasado ya tiempo de eso. Ya significa algo cuando me das la mano. Ya si te importa lo que hay debajo de mi falda. Pero, en esta ocasión, te invito a colorear tus mejillas de inocencia. Yo lo haré también. 
Inventemos historias mejores que las de la caja tonta. Seamos los protagonistas, los que todo el mundo espera que salga a escena, los creadores de mejor final de todos los tiempos, o mejor, un "continuará".
Después, quisiera que me las contaras debajo de las sábanas, seamos de nuevo esos niños cogidos de la mano, los que traigamos la magia.

Cógeme de la mano otra vez.
Hazme reír hasta que duela.
Traigamos la lluvia a nuestros ojos, así lloraremos de alegría, nos refrescará la memoria.
Tapémonos hasta los ojos esperando a que la magia salga a escena.
Recordemos lo que fuimos. Quédate conmigo hasta que caiga rendida de sueño. Mañana... ¿jugaremos otra vez?


domingo, 9 de septiembre de 2012

Todavía.. ¿en serio?

- Quítala, por favor.
- ¿Por qué? Antes había que decirte que pararas de ponerla.
- Con la música parece que los recuerdos se graban a fuego en mi cabeza.
- Pensaba que ya pasabas del tema..
- Es el problema, todos pensáis que hago como si no haya formado parte de una buena parte de mi vida, es increíble..
- Todavía... ¿en serio?
- Es lo normal, aunque a veces me distraiga, la música siempre me lleva a esos recuerdos, ella, un paseo, una palabra, ¿hace falta que lo explique para que me creáis?
- No, supongo que es mejor creer en lo que parece la evidencia.
- Algún día sonreiré cuando la escuche. Lo prometo.


sábado, 8 de septiembre de 2012

Un cambio finito.

Nuestro paso por el tiempo se resumen en un cambio continuo y finito, curiosa paradoja.
Todo lo que define a ese tiempo deja su marca especial, queramos o no, el tiempo puede ser inmutable, pero al tocarnos con los largos y afilados dedos de la vida hace que seamos instrumentos moldeables a su antojo. A esto he hecho referencia muchas veces, me alegraría que os sonase.
Todo hace mella, todo nos puede embellecer o casi destruir, repartir nuestros trocitos por la tierra o echar raíces moldeando maravillas o el terror.



Somos un proyecto. Nunca podemos estar seguros de ser nosotros los directores, igual sí, o igual hay algo o alguien que se disfraza de sombra mientras de empuja, hacia delante, hacia el vacío, quién sabe.
Comenzamos proyectos, nunca podemos estar seguros de si se va a terminar. No es símil de que será para siempre, nótese la paradoja. Que ese proyecto acabe no es símil de que se vaya a olvidar. La alegría de ese comienzo o es fin no será en muchas ocasiones capaz de emparedar la mella que cause. El dolor no será en muchas ocasiones capaz de dejarnos ir y dejar de abrazarnos fuerte contra su pecho, evitando que veamos.

Simplemente, perdonadme si no me he explicado con claridad.

Aunque sigan cumpliendo su función.

Correr, no poder parar porque siempre hay algo que te persigue.
Rezar por abrir los ojos, querer despertar y sentir el lazo en el cuello.

Estar a su lado.
- ¿Duele?
- Si no te importa vomitar y aguantar que se pongan las venas negras, se puede decir que son unas vacaciones.
Echarme sobre su pecho. Dormirme con su respiración. Despertarme por no oírla.

Despertarme del sueño. Su calor me abraza y acompaña con sus manos en mi cintura. Intentar no despertarle.. qué vergüenza, le mancharía la almohada.

Los cazasueños a veces dejan pasar a las pesadillas.


El secreto de un reto es no dejar que se escape. Si lo atrapas, deja de serlo.

martes, 4 de septiembre de 2012

Simple, pero difícil de encontrar.

Muy cierto es que no valoramos lo que tenemos. Hasta que somos capaces de ello: sentarse en frente de la luz y ser capaz de ver lo que hay en ella, y desear que cada rayo sea una cadena que nunca me aleje de lo que amo.


Con el tiempo, somos capaces de soportar esa enorme carga, sí, una carga, puesto que como todo lo que queremos retener no basta con esas cadenas, si no con el compromiso de nunca dar pie a romperlas. Ese es el verdadero secreto.

¿Qué depara el futuro? El pasado fue un suspiro, el presente es el latido del tiempo, el futuro... ¿A quién le importa el futuro?



lunes, 3 de septiembre de 2012

Un juego.

Lo único que intentaba era que te fijaras en mis labios.



Déjame decirte que ahora el futuro parece a un paso.
Déjame invitarte a olvidarlo, a saborear cada trocito de mi piel sin que te importe más que lo que pueda pasar en los siguientes cinco minutos.
Déjame llevarte a otro tiempo y sin movernos de la habitación, que ahora tu nuevo universo sea una lucha por esas largas sábanas azules.
Déjame prestarte mi inocencia, porque ahora de poco me sirve, tus manos hacen que se despiste y sigan tus dedos, olvidándose de su dueña.

Al acabar la noche, la inocencia vendrá a mí, ocupando el sitio de la lágrima que fluye cuando te veo dormir, recordando que no es  el que te prestes a mi voluntad lo que me lleva a emocionarme, si no .  Tu labia, tus arrugas al sonreír, las mil cosas que se podrían decir. Y todo en un corto trayecto en el tiempo. 
Creo que todavía no he llegado a mi destino, me queda camino con mi billete al bolsillo, justo debajo de tu mano.

miércoles, 29 de agosto de 2012


Ni te imaginas.

En una cafetería. Un detonador en la mochila. Espera a alguien. Alguien a quien odia está en la mesa de al lado. Se toma su cocacola, cuando la encargada se mete en esa pequeña habitaciòn, sale de la cafetería con las manos en los bolsillos. Cuando estaba lo suficientemente lejos como para no hacerse daño pero lo justo para que sus oídos casi estallaran, la tierra tembló. Silencio. Gritos. Ahora hay que contar su historia sin rastro.

viernes, 17 de agosto de 2012

Quizá sea verdad.

Siempre decimos que no queremos que cambien las cosas. Nos equivocamos. Nos hartaríamos.
¿Dónde está la magia? Porque pondría la mano en el fuego diciendo, gritando, que esa maravilla es real.
Tenemos el don del cambio. Tenemos la magia de conservar la esencia, la fuerza para cambiar poco a poco sin dejar de ser nosotros mismos. Pero esa magia, como cualquier fuego, si no se aviva y se alimenta, finalmente acaba apagándose, y el viento llevará esas cenizas a ninguna parte. 

Nunca hay que dejar de ser nosotros mismos. Pero eso es una lección que todos sabemos, ¿no?

lunes, 13 de agosto de 2012

Confundimos.

Una realidad y un hecho es que todo tiene un origen. 
Todos los caminos tienen un principio, igual no tienen un final claro o demasiados cambios de sentido, bifurcaciones, hoyos o abismos, pero siguen teniendo un principio y un final.
Elegimos, tenemos esa obligación y esa libertad, y cada uno de esos caminos tiene un nombre.

¿Qué quiero decir con todo esto?
Nada en concreto. Simplemente... que viene como fallo genético de cada uno el de no reconocer nuestros errores, o sólo encontrar errores en los demás. O, en su defecto, encontrar errores y poner el nombre equivocado. Nos complicamos en estos detalles más que los que crean trabalenguas. Trabamos nuestra cabeza y nuestras ideas pensando en lo equivocado, y lo peor, echando balones fuera.

En fin, el hombre tiene muchos fallos. El valiente es aquel que emprende ese camino y reconoce con temor esos errores que se encuentra, tanto bajo sus pies como en los del otro. 
Guárdense esas piedras que hacen tropezar, sientan ese peso, con el tiempo no se notará, pero no las echen en el camino de otro, eso es de cobardes.

viernes, 10 de agosto de 2012

Lo cómodo y fácil, caer en la hipocresía.

El ser valiente no consiste en hacer grandes hazañas. Alguien valiente es quien saca la fuerza suficiente como para aprender y no vivir en los fallos de los demás.

Instinto maternal desbocado.

Tuve un sueño, y me hizo sentir grande.
Mi cabeza pone los cimientos de mis decisiones, me lleva a un tiempo inexistente en el que todo es posible, la noche, la vida secreta de nuestros sentimientos, donde aflora lo que apresamos con la razón.

Una camilla, me sentía cansada, miraba al techo y sentía una cálida y pequeña criatura sobre mi pecho desnudo. Una carita pequeña que reflejaba el mismo cansancio que tenía yo mientras tomaba leche con casi todo mi calor. Me escocía mi marca, esa que me hice hace muchos años, sus finas uñas se agarraban fuerte mientras sus párpados le cedían su fuerza a esos diminutos y arrugados dedos. Y me di cuenta de verdad de que ella estaba conmigo, aunque después de tantos meses de espera haya estado tan pegada a mí, ahora era cuando de verdad era mía.

Era perfecta. Mi cabeza analizaba toda mi juventud. Unas lágrimas cayeron sobre su fino y oscuro pelo mientras le susurraba a mi pequeña: "Nunca sientas que eres menos que jodidamente perfecta para mí."

Me desperté llorando. Me desperté feliz.

lunes, 6 de agosto de 2012

Dicen que las mujeres tenemos un curioso reflejo. lo he llamado así porque es algo instantáneo, evidentemente, una respuesta natural casi imposible de evitar: recordar las fechas de todo.

Debo reconocer que nunca me he reconocido demasiado femenina, para nada es un momento de sentirme especial, pero ese reflejo es algo de lo que carezco.
Mas bien sí que me gusta tener algo tangible con lo que recordar lo que ha sido para mí. Aunque sea un papelito poniendo un gracias al aire.
Un día es siempre especial, está en nuestra mano, que no se diga que el tiempo se nos puede escapar como el agua entre las manos, si aprietas fuerte se quedará contigo, sin saber ni cómo, ni cuándo ni por qué.

Aunque no recuerde la fecha exacta, ni el minuto, ni el segundo en el que ha ocurrido, parece que mi pequeña y rara patata tiene un sitio dedicado a los recuerdos, pero sólo los que merecen la pena guardar, es lo que tiene tener mala memoria, supongo.

No sé muy bien cómo terminar esta reflexión sin venir a cuento.

lunes, 30 de julio de 2012

Una musa de pacotilla.

Siempre que hay algo importante que decir nunca se encuentran las palabras adecuadas para decir exactamente lo que pensamos. Nos salen un revoltijo de ideas que invaden nuestro estómago mientras la razón trata de hilarlos, un inútil intento.


Dos palabras que caen sobre mis oídos como dos bombas. Dicen que no se puede parar el tiempo, pero parece que se ha encontrado una manera dedicada sólo a mí. Cuando llego a respirar, si sale el aliento, me sale un simple "idiota" cargado de ironía. Qué simple puede llegar a ser todo.


Entre tiempo y tiempo, se me escapa algún fuerte suspiro mientras intento respirar, pero no, esta vez admiro el mérito de quitarme el aire y devolvérmelo con fuerza, y así pasan los días. Entre palabras y su objetivo de hacerme reír y creerme una musa de pacotilla.








Cuando no se encuentra la forma de decir lo que hay que decir, es mejor el silencio, ¿no?


sábado, 28 de julio de 2012

Inusual.

Advertencia: el contendo de esta entrada puede contener un efecto vomitivo hacia vuestro ordenador, dicho relato, enseñanza o similar está preparado para estómagos fuertes. 


Para los que seguís leyendo: MORBOSOS




Esta mañana se me ha ocurrido una extraña similitud a la vida.
Bien, pequeños saltamontes que retozan sin ton ni son entre las fuerte marea de la vida. Todo vida, sale mucha vida. Pero antes de desviarnos del tema, os voy a presentar mi brillante idea, pequeños hijos de p...* (preciosas mamis vestidas para bailar semidesnudas la danza del coito mañanero): somos mocos.


Sí, sí, pero no os creáis que es un punto en nuestra contra, ¡no!, es perfecto. No lo cuento, lo escribo:


Somos mocos, pequeños y pegados en una calentita nariz. Pero para llegar a ser ese moco con ese delicioso tono a verde hoja marchita, ha tenido que seguir un proceso. 
Cuando nos referimos al término moco nos imaginamos el típico pañuelo con una mancha verde, estrellada con furia por nuestros estornudos por el molesto sabor dulzón (eso os ha revuelto las tripas fijo), o bien nos imaginamos el moco que nunca alcanzamos. Ese es el moco. ¿Cuánto tiempo se ha tirado ahí? Qué cosas habrá visto, olido, para quedarse ahí durante tanto tiempo. Pues eso somos, pequeños hijos de p...*, mocos curtidos, llenos de sustancia acumulada desde tiempos inmemorables (nunca nos acordamos de  cuándo nos metemos y hurgamos nuestras fornidas y resecas fosas nasales).


Ese es el moco, y eso somos nosotros, queridos.

viernes, 27 de julio de 2012

Su verdad. La de nadie más.

La inquietud de no poder bajar la guardia le consumía las fuerzas. Lo que empezó siendo un granito de arena se ha convertido en una guerra entre ella y el mundo. Todo lo que hay a sus pies es angosto y ahogadizo, sin vida, la tomó de todo aquello hace ya mucho tiempo, se le cedió vida a cambio de nada, pero cuando se malgasta la generosidad, los beneficios llegan a la suela de sus zapatos en muy poco tiempo, e el tiempo que dura un suspiro, el tiempo que tardó en salir toda esa vida.

Con las manos en jarras y en un fuerte acto de buena voluntad, se puedo en paz con todo aquello que había sido bueno con ella. Pero ella no comprendía que estaban débiles, tanto como para no poder sentir el calor de su hálito de vida, aunque eso sea considerado un lujo.

Poco a poco, pero muy poco a poco, después de emprender un largo camino para recuperar todo lo que se perdió a cambio de su verdad y la de nadie más, comenzó a surgir color, un poco de vida, un poco de luz.
Le dolían los ojos, tuvo que protegerse bajo su raída camisa, no recordaba estar durante tanto tiempo en la oscuridad.  Pero ahí estaba, después de tanto caminar, lo había conseguido. O no...

Ella acababa de sentir esa necesidad por sentir la vida a su alrededor, el calor, el color, la luz, pero... no había aprendido todavía a escuchar.
De nuevo, se concentró, con sus brazos en jarras empezó a escuchar lo que susurraba el viento. Un nudo en el estómago, ¿y si lo que le estaba diciendo era que no querían tenerla allí más? ¿Y si la luz se apagase cuando estuviera a un palmo de alcanzarla?

Todo, con el tiempo, se cura,

lunes, 16 de julio de 2012

Sin futuro.

Antes los soñadores eran unos locos, pirados, sin futuro.
Eran gente a las que reprimían, deficientes despreciados, colillas pisadas por gente trajeada y con el bolsillo lleno hasta casi explotar.


Esos locos hacían cosas extrañas... Como ser felices, o algo así. Solían vivir en casas llenas de libretas y escritos, diciendo cosas sobre las que nadie pensaba, ellos le dedicaban horas y horas desperdiciadas... Es normal, eran inútiles, estaban locos.


Amaban pensar, siempre en contra de los trajeados y las grandes mentes que invertían su tiempo en el dinero y en cómo aumentar e inflar todavía más esos bolsillos.


Hubo uno de esos locos que me llamó la atención. Era pequeña, tonta y frágil. Además, estaba loca. Inventaba frases que luego conjugaba con su caballo de cuatro cuerdas. Los dos cabalgaban en pizzicato mientras ella entonaba sus letras. Hacía de su pequeño universo un mundo lleno de estupideces. Y también muchas locuras. Si es que estaba loca.


Era una niña, seguramente más feliz que todos los que le rodeaban. Más feliz que esos inteligentes trajeados. 


Definitivamente.. qué locos estamos. Deberíamos ser todos unos locos. Unos dichosos niños locos.

domingo, 15 de julio de 2012

...

- ¿Pero por qué no se oye nada?
- Porque eres tú la que no escucha. 

Agua.

Tan clara en pocas cantidades y tan tenebrosa en sus profundidades.
Es como nuestros pensamientos, no te cuesta ver lo que hay en una persona que puedas tener delante, pero cuando es en masa... es oscura, y te da miedo ir en profundidad por lo que te puedas encontrar.

Valentía y claridad en tus aguas, que la superficie nunca te arrugue la frente.
Puedes hacer que tu sonido, al estar cerca, o tiemblen todos como si de una tormenta se tratase o como si fuera el gracioso chapoteo que a veces podemos oír.

Clara y oscura a la vez... 

Curiosa.





¿A dónde irá?
Una muchacha peculiar, extravagantes ropas lleva, un cuidado pelo de color chillón.

¿Quién será?
Todos se giran para verla, observarla, era una chica preciosa.

¿Qué irá a hacer?

Caminaba con paso pausado, lento, tranquilo. Parecía ir a ningún sitio.

¿Qué estará pensand
o?
Su mirada estaba perdida en un frente indefinido, quizá ni se diese cuenta de por donde iba caminando.

¿Quién la conocerá?
Su rostro era sereno, unos ojos vivos, con un extraño maquillaje de colores apastelados. Unos ojos que transmitían muchísima vida, dicen que los ojos es el reflejo del corazón...

Mas... ¿Me mirará?

La curiosidad destelleó en un momento en esos ojos color grises azulados. Se volvió y me miró fijamente.
Otra vez esa sensación...


De una mota de polvo, un mundo.





Un par de hojas que caen al suelo en un loco otoño que parece no querer mostrarse como de verdad es.
Una dulce sonrisa que la niña dedica a un no se sabe quién, pero que nunca llegará a disfrutarse.
Un pobre buzón sin gracia alguna que intenta hacer sonreír al niño de la tienda.
Un iluso hipócrita que trata de ser lo que nunca llegará a ser.
Una bandera sin tierra que no encuentra viento al que acompañar con su suave danza.
Aquel pequeño que llora sin ser escuchado por nadie.
El anciano que dedica su último respiro a sus recuerdos y lo que en otro tiempo fue.
El adiós que nunca se llegó a pronunciar, ni si quiera una mirada que lo dijese sin palabras, el que nunca llegó a tener sentido.
Las mil y unas oportunidades que se pierden en la nada cada momento, que se alejan desolados al ver que nadie las ve, o que no las quieren ver.
Dichosas gentes que se unen para un propósito imposible, que se pierde por ser simplemente olvidado.

Tristes historias para corazones tristes.
Pequeños detalles en los que nadie se fija, pero que permanecen en silencio tras cualquier esquina.
Detalles para ojos abiertos y sensibles, escasos hoy en día.

Quien quiera entender, que entienda.
Quien quiera escuchar…

Yo. . . 

sábado, 14 de julio de 2012

La marea.

El tiempo es quien enlaza las palabras que tocan decir.
El silencio es quien permite escucharlas.
El miedo es quien te tapona los oídos.


Y alguien que aparece sin aviso previo es quien te sorprende en el momento oportuno, quien acalla tus silencios con lo que necesitas oír, quien es más valiente que el propio miedo para estar sentado junto a ti mientras la marea se calma. Sigue cuando ésta te traga, y luego te arropa aunque lo vea inútil, los sueños pueden ser peor que estar despiertos.

lunes, 9 de julio de 2012

El himno de algo.


Puede sonar a la misma queja de siempre, la de cualquier mente frívola que desee la libertad.
Pero en este caso lo que deseo no es la libertad. Sólo necesito el poder salir de esta burbuja y poder apartarme a algún sitio donde nada ni nadie puedan molestarme. Si llego a echar de menos algo, que sea como consecuencia de mi propia decisión, saborear por una vez la responsabilidad y la carga de mi libertad.

Puede sonar el típico himno de quien quiere ser libre. Quizá sea así.

domingo, 8 de julio de 2012

...

Nos llega a dar más miedo el encontrarnos y conocer la solución de nuestros suplicios que quedarnos enterrados bajo la pesada incertidumbre.
No es el hecho de soportar ese peso lo que nos hace fuertes, si no el hecho de quitarnos toda esa tierra que nos ahoga y salir.