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miércoles, 30 de julio de 2014

Papeles.

Hoy no veo imágenes, hoy sólo me siento.
Me siento frente a la ventana, me siento débil.

Esa caja, era sólo una niña, éramos sólo niños.

Tanta fábula y planes, la burbuja.
Esa caja, esos papeles, esas palabras juguetonas sinceras, esas mentiras tan bellas concentradas en una sola cajita de madera, ¿qué va a ser de ella?

Estoy sentada, mirando al cielo, "¿Por qué no me avisaste?", y me dirás... "Querida, lo esencial y la verdad siempre está por debajo de lo que ves."

Esa famosa frase retumba en mi conciencia. Esa amiga perdida, esa amiga oscura y silenciosa, ¡conciencia! "¿Por qué tampoco me avisaste?", y me responderás... "Querida, era un juego en el que sólo tú tomabas las decisiones."

Pero sólo era una cría, que amueblaba su hogar con fotografías, cada noche repasando cada uno de esos recuerdos, creyendo que, de veras, era feliz en esa verdad.

Me respaldaba, me cubría, me abrigaba con ellas. Me abrigaba con el concepto de cada uno de esos papeles, me lo creí.

Al lado tengo una mesita oscura, encima, la caja. "¿Qué puedo hacer contigo?". Hacía sólo un momento me había deshecho de un mundo lleno de recuerdos, escondidos en objetos sin valor alguno, sólo el precio que les ponía mi corazón. Y sin saberlo, después mucho tiempo, estaba segura de que no tenían valor.


Me deshice de casi todo. 

Si me quedo con la caja... ¿será por fortaleza o por cobardía de perder esas mentiras que una vez me hicieron feliz?

martes, 29 de julio de 2014

Sesión motoristas.

Quería compartir por aquí con vosotros estas fotografías con este genial grupo de chicos que conseguimos juntar, en un escenario genial y trabajando muy a gusto.

Aquí os dejo algunas, ¡habrá más!






sonianeisha@gmail.com

miércoles, 16 de julio de 2014

Mariposas.


"Mariposas, bellas y silenciosas, quién diría que seríais mi peor pesadilla.

- En realidad no sé lo que hacemos aquí.
- Mamá, creo que es un sueñ... Mira allí.



Ellas se acercaban, y a su paso iban quitando color, e iban quitando la vida. Caían desplomados, todo en el más absoluto silencio, mientras mi madre y yo veíamos a través de la cristalera de esa cafetería cómo nos íbamos quedando solas, o más bien eso creíamos.
Los caídos levantaron, las mariposas los guiaban por esas calles grises... las mariposas los guiaban hacia nosotras.
Detrás de esos cristales vimos sus ojos, esos ojos brillantes, llenos de una vida desconocida.

Cogí su mano y sólo supe correr."

lunes, 14 de julio de 2014

Serenidad oculta.


Me llamaba, pero no le oía, sólo sentía su calor lejano. 
Sentía frío, necesitaba ver de dónde venía ese sonido. 
Música para mi espíritu, calma para mi mente, eso hacía conmigo esa voz entre los árboles, que se fundía con el sonido del agua.

"Ven.", me decía, me gritaba entre susurros, y sediento de calma, corrí dejando atrás mi dolor, mi sed, mi alma. Necesitaba su aliento para poder respirar, sus ojos para poder ver la luz, y una caricia suya para volver a la vida. 

En ella podría ver la vida.

Modelo: Neyva Martínez Bermúdez 
Fotografía y edición: Sonia Neisha Photography 
Tiara: Los tesoros de la Ayalga


sonianeisha@gmail.com

Twitter/Instagram: @sonianeisha

lunes, 23 de junio de 2014

La Humanidad está enferma.


Os hablo desde la conciencia, mezclada con cientos de noticias, comentarios y dolor.
Desde mi más sincera pena, estoy segura de que la Humanidad está enferma.


Hagamos un experimento, que seguro que lo habéis hecho inconscientemente, hasta es posible que os hayáis dado cuenta.
Nos sentaremos delante de la televisión, sin comida, sin charlas que nos despisten, sólo atentos a las noticias. De verdad os digo que odio hacerlo.
Estamos ya tan acostumbrados a la miseria, a ver al desgraciado e ignorarle, a escuchar desgracias, pero siempre viene la sección deportiva del telediario para hacernos olvidar de toda la mierda que hay.

Yo, con 19 años, hasta ahora no quiero creer que la Humanidad no tiene cura. Pero somos insensibles, porque de puertas a la calle no nos importa en realidad, porque la hipocresía y el egoísmo es lo que en realidad nos distingue del resto de los animales.

Hace poco escuché una reflexión: "¿Hay esperanza en este mundo? ¿De verdad merece la pena seguir intentando luchar contra tanto mal y tanto dolor? "

Y de verdad que no sé qué responder a esa reflexión, ¡si es cierta!
Claro que sigue habiendo gente buena, pero muy pocos de esta gente buena de verdad se implican.

¿Alguien tiene respuesta?





Sonia Neisha Photography
@sonianeisha

lunes, 19 de mayo de 2014

El sabor de una sonrisa.


Se sentó y gritó.


Hubo un tiempo en el que conocía el sabor de una sonrisa. En el que, a pesar de su timidez, le cedió la llave de su nombre y su vida, como préstamo de confianza.

Esa llave que supo llamar con caricias todo lo bueno, que supo encarcelar lo que era malo, y supo guardar la otra llave.

Un trueque justo, y como pago diario por retener esas llaves, tranquilidad con su toque de aventura.

La aventura de compartir, y de no ver final.

Se sentó y miró hacia atrás.

Mereció la pena.


Fotografía y edición: Sonia Neisha

sábado, 10 de mayo de 2014

Extraño y familiar.



Su estado era ya casi desagradable, no le dejaba dormir, pero sí le dejaba pensar.
Era como una especie de tortura que se adelantaba a sus aspiraciones, a sus temores, y alimentaban su ansia por sentirse viva.
No podía explicar qué era lo que sentía, porque no era real, porque ella no tenía consciencia de estar pisando tierra, pero a la vez estaba segura de que cada uno de sus actos tenían consecuencia… La mayor razón por la que tenía que actuar con cautela. Con cada uno de sus pasos y respiros contados y medidos.

Una noche más contó cada uno de los pliegues del horrendo gotelé que tapaba la pared, el que ocultaba los verdaderos muros de la casa que llamaban “hogar”. Al minuto, cayó en un profundo sueño…

Se veía a sí misma. En un tiempo y un lugar diferente. Y con una extraña pero familiar sensación de estar llegando a casa.