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jueves, 26 de enero de 2012

Utopía en los detalles.




Volví a aprender la lección de que la vida está en lo insignificante, en lo pequeño.

Alguien me dijo una vez que si todos hiciéramos un poquito el mundo sería perfecto. Divina Utopía.


lunes, 16 de enero de 2012

Sin título y sin historia.



Me sentía así. No se sabía bien cómo estaba.
Marina hizo comenzar el día con un par de lágrimas.
El viaje fue corto.
El día lloró por mí, pero no consiguió hacer que yo llorara.


No mientras él estuviera conmigo.


Terminar la noche con el Sol. 
Un espectáculo inolvidable en un país lleno de mundos y piruetas maquilladas.


Al final el día consiguió parar de llorar.
Lloré en silencio sobre mi almohada, pero lágrimas cálidas, y de alegría. 

domingo, 8 de enero de 2012

Pues sí.







Habrá tiempos mejores... Pues sí.
Que estamos pasivos, nada activos, sin sed de mejora y de ver a alguien mejor que tú mismo... Pues también.
Echar una mano, es sencillo si quieres.

Hoy he aprendido una valiosa lección:
"Cuando vemos un paso de Semana Santa, un Cristo de madera embellecida, nos gusta, nos emociona, incluso echamos unas lágrimas. En cambio, si vemos un Cristo Caminante, con dos piernas, una cara distinta, desgraciado, pidiéndote ayuda sin mirarte y miras hacia otro lado... Ese Cristo ya no nos gusta."
Un gran hombre desconocido me lo ha dicho hoy.



Ojalá con una sonrisa y mirada fija hiciésemos temblar a los que vuelven la cara hacia otro lado (hacia su ombligo, exactamente).
Buena semana Pensante y que actúes mucho.


viernes, 6 de enero de 2012

Y esas cosas que ahora ves de otra manera...





... pero que las recuerdas y la alegría te da el por viento que debe.








- No, Sonia... Soy raro.
- No, simplemente... eres especial. Me gusta.
- Te quiero.
- Y yo. Mucho.
- Te quiero... ¡Elevado a infinito!






jueves, 5 de enero de 2012

Mentiras.







No lo des la espalda a la vida, simplemente pasa de ella sin que se de cuenta.












Mentiras especiales, ocasionales.
Una noche.
Dos personas acompañadas de esa que esa bonita botella.

No dominas, pero eres consciente.
Un estado extraño.
Muy poco tiempo pero toda la noche iba a ser para ellos.


"Cae, échate y mira al techo. Es la única manera de saberlo."

"Lo siento, pero hoy te veo demasiado para mí."
Querer parar pero era imposible.


Buenos días, día.
Mirémoslo así: no es que haya entrado algo bueno, es que ha salido algo de mierda de tu vida.



Me apetecía recordarlo después de este tiempo. Gracias.