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miércoles, 8 de julio de 2015

El crío.


Qué cuesta una sonrisa.
Es lo más gratuíto y más inevitable del ser humano.
Sentarse a leer, ver cómo el crío llama la atención de su madre.
Ver cómo llama la atención, es un crío.
Repetir una y otra vez la gracia, y el típico reproche de su madre "estate quietecito", con la desgana que provoca este sol maltratador.
Hacer ver que estás atenta, que el crío se va, que retrasa la partida con su última gracieta. Y cómo se vuelve, por si las moscas, por si por un casual has querido fijarte en él.
Y la sonrisa, preciosa, de un crío comprobando que, efectivamente, le devuelves la mirada.
Qué poco cuesta conseguir lo inevitable.
Y qué poco cuesta hacer que las excusas salgan de debajo de las piedras.

domingo, 22 de marzo de 2015

Love in cold blood.


Cuéntame esa canción de nuevo, recuérdame de dónde vengo.
Dime cuándo se va a acabar, miénteme, me hace falta.
El frío no me duerme, el frío sólo me agota, y hace que la herida queme.
Las sombras siempre acechan con el color de una sonrisa, con la luz de una caricia y la maldad que nunca derroché.
Sus ojos brillan en la noche, la eterna cuna del miedo que mece pero no duerme, estremece.
Cuéntame que es lo que veo, la luz que se refleja en mi piel pero a mis ojos daña. 
Ese ser, parece un ángel, pero yo estoy aquí, en este infierno de verdades que antes no quería ver. No es un ángel. No eres un ángel.
Calla tu canto, sólo haz que cierre los ojos, y que la sangre se enfríe.



lunes, 23 de febrero de 2015

Reflexión de media tarde

Hoy me apetecía escribir, una reflexión sobre algo que me llama mucho la atención.
Esa actitud extraña y, en ocasiones, hipócrita, en las redes sociales respecto a nuestros familiares.

Es extraño, curioso cuanto menos.
En casa, cuando están nuestros padres/hermanos/abuelos les tratamos de imbéciles, les gritamos, les faltamos el respeto en sus propias narices. No le dirigimos la palabra en todo el día, no nos preocupamos si quiera por qué tal les ha ido el día... pero, ¡milagro! El día de su cumpleaños aparecen sus fotos con palabras como "Aquí está la persona más importante de mi vida", "Lo más grande cumple años", y frases míticas del estilo.

¿No será mejor dejarse de tanto postureo en las redes y, como mínimo dejar de tratarles/llamarles de todo menos como deberíamos? 

En fin.
Fotografía de Sonia Neisha (Me). Modelo: Pinidad LibreSoy

lunes, 2 de febrero de 2015

"Prepotencia."






¿Y qué si soy superior a ti?

No te confundas. No soy ni más lista, ni más alta, ni más rica.
Sólo soy yo. Una persona que se cree como todo el mundo y única e irrepetible. Soy yo pensando en que quedarse como era ayer es un fracaso, que piensa que adelantarse al mañana no es sensato, que no espera sentada y con los brazos cruzados al futuro.

No te confundas, pero soy mejor que tú. Reconocí humildemente mis fallos, pero no me he arrastrado ante nadie para confesarme ni ridiculizarme.  Me ahogué en lágrimas, pero de las que salían de los más profundo de mi ser, sin lamentarme de nada. Sólo de todo.

No creas que no me equivoqué. Me equivoqué creyendo que hacía lo correcto, me enseñaste que estaba bien, que era feliz. Y lo fui. 
La oscuridad llegó cuando sabía que lo vivido no fue como creí.


¿Y qué si soy mejor que tú?



martes, 6 de enero de 2015

Ese tiempo.

Fotografía: Sonia Neisha Photography
Maquillaje&Modelo: Eunice Cabrera
Este tiempo en el que todo lo que ocurre marca.
Por fin ha acabado, ha sido duro y se ha echado en falta muchas personas a las que se les llamaba amigos.
Se ha echado de menos a los que solían acompañarte en todo lo que ocurriera, bueno o malo. Sin juzgar, sólo aconsejar, y desde el corazón, no desde el egoísmo y sus ombligos.

Este tiempo me ha servido para saber quién de verdad acompaña a las buenas y a las malas. Y la verdad, me lo esperaba y estoy orgullosa de los amigos que tengo.


jueves, 18 de diciembre de 2014

sábado, 18 de octubre de 2014

Comenzar a entender.

Este primer mes en Madrid ha tenido de todo. Aunque en el sondeo general es una pasada lo que es estar aquí, ha habido subidas y bajadas, como es de esperar.

Quizás sea la distancia, quizá el tiempo que no pasa para algunas cosas, o será que me desespera no comprender. Pero la verdad es que, pensándolo en frío, mejor quitarse pesos de encima y la mierda que sobra en los lastres.
Hay cosas que ya me parecen tan fuera de lugar y tal absurdas, que son las que me dicen que aquí es donde tengo que tener mente y corazón. Que hay cosas en las que no me merece la pena seguir llorando, seguir pensando, y seguir aguantando.

Es como, no sé. Un grano en el culo enorme.
Eh, no te lo quites, ¡pobrecito!
Pero si llevo ya años con él aquí pegado, que lo único que hace es escocer y molestar.
Pero no, no te lo puedes quitar. Si me lo quito, eh, ¿qué va a hacer el grano?

Pero nada, antes que mi ombligo y el de quienes yo de verdad quiero, aprecio y adoro, va ese grano.
Pero el grano es un conjunto increíble de cosas que ni yo sé ordenar, nadie sabe ordenar.

¿Y sabéis qué os digo?
Que por ahora, el tiempo dirá. Que yo estoy en Madrid, que ahora mi prioridad son mi familia, mis estudios y mi pareja. Y quienes de verdad están ahí como lunares en la piel. Majos, preciosos y que cuando quiero saber de ellos ahí están. Pegados a mí y yo pegados a ellos.