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domingo, 15 de julio de 2012
De una mota de polvo, un mundo.
Un par de hojas que caen al suelo en un loco otoño que parece no querer mostrarse como de verdad es.
Una dulce sonrisa que la niña dedica a un no se sabe quién, pero que nunca llegará a disfrutarse.
Un pobre buzón sin gracia alguna que intenta hacer sonreír al niño de la tienda.
Un iluso hipócrita que trata de ser lo que nunca llegará a ser.
Una bandera sin tierra que no encuentra viento al que acompañar con su suave danza.
Aquel pequeño que llora sin ser escuchado por nadie.
El anciano que dedica su último respiro a sus recuerdos y lo que en otro tiempo fue.
El adiós que nunca se llegó a pronunciar, ni si quiera una mirada que lo dijese sin palabras, el que nunca llegó a tener sentido.
Las mil y unas oportunidades que se pierden en la nada cada momento, que se alejan desolados al ver que nadie las ve, o que no las quieren ver.
Dichosas gentes que se unen para un propósito imposible, que se pierde por ser simplemente olvidado.
Tristes historias para corazones tristes.
Pequeños detalles en los que nadie se fija, pero que permanecen en silencio tras cualquier esquina.
Detalles para ojos abiertos y sensibles, escasos hoy en día.
Quien quiera entender, que entienda.
Quien quiera escuchar
Yo. . .
sábado, 14 de julio de 2012
La marea.
El tiempo es quien enlaza las palabras que tocan decir.
El silencio es quien permite escucharlas.
El miedo es quien te tapona los oídos.
Y alguien que aparece sin aviso previo es quien te sorprende en el momento oportuno, quien acalla tus silencios con lo que necesitas oír, quien es más valiente que el propio miedo para estar sentado junto a ti mientras la marea se calma. Sigue cuando ésta te traga, y luego te arropa aunque lo vea inútil, los sueños pueden ser peor que estar despiertos.
El silencio es quien permite escucharlas.
El miedo es quien te tapona los oídos.
lunes, 9 de julio de 2012
El himno de algo.
Puede sonar a la misma queja de siempre, la de cualquier mente frívola que desee la libertad.
Pero en este caso lo que deseo no es la libertad. Sólo necesito el poder salir de esta burbuja y poder apartarme a algún sitio donde nada ni nadie puedan molestarme. Si llego a echar de menos algo, que sea como consecuencia de mi propia decisión, saborear por una vez la responsabilidad y la carga de mi libertad.
Puede sonar el típico himno de quien quiere ser libre. Quizá sea así.
domingo, 8 de julio de 2012
...
Nos llega a dar más miedo el encontrarnos y conocer la solución de nuestros suplicios que quedarnos enterrados bajo la pesada incertidumbre.
No es el hecho de soportar ese peso lo que nos hace fuertes, si no el hecho de quitarnos toda esa tierra que nos ahoga y salir.
No es el hecho de soportar ese peso lo que nos hace fuertes, si no el hecho de quitarnos toda esa tierra que nos ahoga y salir.
sábado, 7 de julio de 2012
No todo es lo que parece.
Puede parecer la historia más bonita y perfecta del mundo.
No olvidemos que la princesa del cuento siempre tiene algo a lo que añorar. Siempre hay algo que replicar, que buscar, y siempre hay algo que quiere quitarse de encima.
Detrás de esa sonrisa perfecta se esconde siempre una larga noche de alaridos de impotencia.
Detrás de esa brillante mirada hay dolor, se suele confundir cuando los ojos se humedecen.
Detrás de ella siempre hay algo escondido. Una sombra, una bomba de relojería que no hay que rozar, lo que arrastra, pero algún día se caerá por su propio peso. Algún día.
miércoles, 4 de julio de 2012
Arte, o no.
- Maestro, no puedo seguir así.
- ¿Qué te ocurre?- dijo el anciano mirando de reojo a su pupilo.
- Llevo años a su lado, aprendiendo todo tipo de artes, tantos que en casi todas ellas ya podría igualarle a usted, si me permite el atrevimiento.
- ¿Hacia dónde quieres llegar, qué te inquieta entonces? Quisiste ponerte bajo mi tutela pidiendo eso mismo.
- Señor... no en todas las artes soy perfecto. De hecho, en una de ellas, quizá la más importante, no hemos empezado ni una sola lección.
La única razón por la que el muchacho podría estar inquieto debía ser una. No esperaba eso. Pero esperó.
- Y bien, querido amigo, dime en qué no te he instruido.
- El arte de la vida, el esencial, el que nos empuja, el Amor, maestro.
La rabia se encendió y explotó dentro del anciano sabio. Miró fijamente al joven y le señaló amenazante con el dedo:
- ¿Es que no has aprendido nada? ¡Arte! Las artes son nobles, ellas se dictan por sí mismas, se forman, se crean y se destruyen. Nos Sirven de herramienta para ser sabios, pero tú, joven necio y alocado, crees que perseguir buenas posaderas con esbeltos y largos cabellos, eso, es amar. Pero lo que no llego a comprender es cómo puedes, si quiera, sugerir, que Amar es un Arte.
- Pero señor... Ya pasé el tiempo en el que alegremente correteaba detrás de esas bellezas frescas y jugábamos a lo prohibido, pero ya mi mente me pide más.
- Estúpido- un largo silencio partió en pedacitos el ambiente-. Todo lo que no puedas controlar ni comprender, no es un Arte, si no un suplicio que debe cargar el hombre, porque así somos, imperfectos y encadenamos por nuestros propios sentimientos que se vuelven contra nosotros.
Maldito idiota.
- ¿Qué te ocurre?- dijo el anciano mirando de reojo a su pupilo.
- Llevo años a su lado, aprendiendo todo tipo de artes, tantos que en casi todas ellas ya podría igualarle a usted, si me permite el atrevimiento.
- ¿Hacia dónde quieres llegar, qué te inquieta entonces? Quisiste ponerte bajo mi tutela pidiendo eso mismo.
- Señor... no en todas las artes soy perfecto. De hecho, en una de ellas, quizá la más importante, no hemos empezado ni una sola lección.
La única razón por la que el muchacho podría estar inquieto debía ser una. No esperaba eso. Pero esperó.
- Y bien, querido amigo, dime en qué no te he instruido.
- El arte de la vida, el esencial, el que nos empuja, el Amor, maestro.
La rabia se encendió y explotó dentro del anciano sabio. Miró fijamente al joven y le señaló amenazante con el dedo:
- ¿Es que no has aprendido nada? ¡Arte! Las artes son nobles, ellas se dictan por sí mismas, se forman, se crean y se destruyen. Nos Sirven de herramienta para ser sabios, pero tú, joven necio y alocado, crees que perseguir buenas posaderas con esbeltos y largos cabellos, eso, es amar. Pero lo que no llego a comprender es cómo puedes, si quiera, sugerir, que Amar es un Arte.
- Pero señor... Ya pasé el tiempo en el que alegremente correteaba detrás de esas bellezas frescas y jugábamos a lo prohibido, pero ya mi mente me pide más.
- Estúpido- un largo silencio partió en pedacitos el ambiente-. Todo lo que no puedas controlar ni comprender, no es un Arte, si no un suplicio que debe cargar el hombre, porque así somos, imperfectos y encadenamos por nuestros propios sentimientos que se vuelven contra nosotros.
Maldito idiota.
martes, 3 de julio de 2012
Otra vez.
Esa familiar sensación de estar con algo encima, y la incertidumbre de no saber lo que es.
Presionar, patalear, arañar, dar zarpazos contra la nada, y sin respuesta.
Presionar, patalear, arañar, dar zarpazos contra la nada, y sin respuesta.
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